"El castillo" de Kafka: Laberinto de posibilidades

Sin cubierta
Número 05
4
1988
Enlace
Impresión: 766

Revisión

Escritor entre los arios 1912 y 1922, Franz Kafka (1883-1924) es precursor de corrientes existenciales en las que el hombre se debate en un mundo incomprensible y hostil, buscando afirmar su verdad. La obra de Kafka no se puede clasificar en una escuela determinada por las múltiples interpretaciones que inspira. Se lo asocia con el expresionismo alemán de postguerra por el espíritu de ansiedad y fantasmagoría de sus narraciones y por su humor grotesco; comparte con el futuro existencialismo la atmósfera de culpa y desesperación y su inclinación al absurdo. Acerca de El Castillo los críticos disputan si es una alegoría religiosa (Max Brod, Edwin Muir) o un complejo de símbolos (Erich Heller); una sátira a la burocracia gubernamental o una autopatología neurótica. Los nazis descartaron su obra como la de un judío decadente, mientras que otros vieron en ella una visión profética del nacismo. Kafka mismo no teorizó sobre su obra literaria (como Flaubert o Joyce), pero en su Diario y en Cartas a Milena hay aforismos y notas, que expresan la relación íntima entre él y su obra.

Acceso Usuarios

Noticias UCSH

Financiamiento:

conicyt

High Quality Free Joomla Templates by MightyJoomla | Design Inspiration NewWPThemes