Autodeterminación - UCSH

Educación Diferencial UCSH valida pionera evaluación de autodeterminación en Chile

Esta iniciativa nace de un trabajo colaborativo establecido con el académico de la Universidad de Kansas, Michael Wehmeyer.

El Director de la Escuela de Educación Diferencia, Emilio Rodríguez, junto a los académicos Carolyn Sánchez y Marcelo Palominos, se reunió con sus pares de la Universidad Católica del Maule el pasado 24 de noviembre. El motivo de la visita fue dar puesta en marcha a un trabajo colaborativo entre ambas instituciones que busca validar un instrumento que evalúa los niveles de autodeterminación en jóvenes con discapacidad intelectual entre los 11 y 19 años, llamado “The ARC’s Self Determination Scale”.

La implementación esta herramienta nace de la visita desarrollada en el mes de octubre por el reconocido investigador en el ámbito de la discapacidad de Kansas University (KU), Michael Wehmeyer, donde se estableció como uno de los acuerdos de colaboración. “Este sería un instrumento inédito en Chile y que dialoga con una de las líneas que se levantan dentro de la carrera de Educación Diferencial que tiene que ver con la discapacidad intelectual”, explica el Director Rodríguez.

Este instrumento de evaluación desarrollado por el investigador Michael Wehmeyer, no solo busca evaluar las fortalezas y debilidades de autodeterminación de adolescentes con discapacidades, sino también facilitar la participación de los estudiantes en la planificación e instrucción educativa para promover la autodeterminación como resultado educativo. A la vez, también se propone desarrollar metas y objetivos de autodeterminación y evaluar las habilidades de autodeterminación del estudiante con fines para la investigación.

La Escuela de Educación Diferencial de la UCSH será la encargada de liderar la validación en Chile, y la carrera de Pedagogía en Educación Especial de la U. Católica del Maule formará parte del equipo de trabajo, donde ambas instituciones tendrán sus propias unidades de trabajo y responsables.

“Armar una validación nacional implica una muestra representativa a lo largo de todo el país, entonces, ahí tendremos que ver de qué zonas vamos a hacernos nosotros responsables. Creo que esta es la gran oportunidad igual de incorporar a profesores que se entusiasmen con hacer un trabajo de campo, estudiantes que puedan incorporar esto a sus investigaciones; también es una gran oportunidad para poder publicar y, sobre todo, posicionar a la carrera en la línea de autodeterminación que es un área que yo creo que está muy olvidada con respecto a la discapacidad intelectual”, destaca Emilio.

Además de reunirse a desarrollar la metodología y el plan de trabajo que van a utilizar para la validación de este instrumento, ambas universidades también aprovecharon de establecer redes compartiendo las líneas de investigación que tienen ambas carreras.